Primavera Inmobiliaria

La industria inmobiliaria está atenta al inicio de la primavera. Aún siquiera comienza el invierno, sin embargo, las proyecciones para echar a andar nuevamente las grúas están puestas en septiembre.



Rigurosas evaluaciones de proyectos, promesas de compraventa de terrenos con ubicaciones prime, mejores condiciones de financiamiento para inmobiliarias, aumento del plazo a 30 años para créditos hipotecarios, aumento de la renta inmobiliaria v/s la venta retail; en fin, todo lo anterior son señales inequívocas que, tras un largo freno, hay “brotes verdes" que empiezan a asomarse en el mercado inmobiliario.


La incertidumbre económica y política nacional es de igual calibre a la que se vive en el resto del mundo. Mercados sobrecalentados y bipolares a la baja, fortalecimiento del dólar, inflación campante. ¿Resultado?: Alzas históricas de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU. Cóctel perfecto para atrincherarse en activos de renta fija y buscar alternativas más seguras de inversión.


Otro dato; estamos ante la presencia de un stock histórico de unidades en venta y el panorama económico país para el próximo año no es alentador; no obstante, los inversionistas siempre buscan diversificar su portafolio invirtiendo en activos inmobiliarios y adelantándose a las coyunturas potenciales de déficit futuro de unidades en un mercado que con el tiempo ha mostrado ser inelástico.


¿Y dónde se refugiarán los inversionistas entonces? Es sabido que las grandes riquezas nacen en tiempos de crisis. Quienes jueguen y arriesguen primero, serán los beneficiarios de las mejores oportunidades. Vale decir, quienes tomen posiciones tempranas en activos inmobiliarios que históricamente fueron bastante inasequibles, contaran con oportunidades de desarrollo y una posición dominante de cara a los futuros proyectos que se desarrollen en la ciudad.


Es sabido que la compra de tierra es el primer paso en la cadena de desarrollo de un proyecto inmobiliario, el cual podría tardarse casi tres años en ejecutarse con posterioridad a la compra del suelo. Y precisamente ese es el horizonte temporal que los inversionistas deben evaluar. La histórica baja de permisos de edificación en las áreas centrales de Santiago, son la señal evidente del espacio de mercado que se vislumbra, ante la baja actividad de la industria en casi tres años.


Todos estos factores internos y externos serán las palancas de inversión en una de las industrias más golpeadas por las recientes crisis. Y todo puede verse desde dos caras: mitad crisis, mitad oportunidad.


Esteban González R

Director de Estudios AGS Visión Inmobiliaria

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